El legado revolucionario de De Stijl

Introducción:

Europa, 1917. Mientras el continente se desangraba en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, un grupo de artistas en los Países Bajos (territorio neutral)  llegó a una conclusión radical: el caos del mundo era el resultado del “ego” humano y el desorden de las emociones.

Su respuesta no fue el lamento, sino la geometría. Bajo el lema “Si el mundo es un caos, el arte debe ser la armonía pura”, fundaron la revista De Stijl (El Estilo). Lo que comenzó como una estética de cuadrados rojos, azules y amarillos, terminó siendo un plan maestro para rediseñar la humanidad entera.

Los dos profetas: El místico frente al estratega

Para entender este movimiento, debemos observar la tensión creativa entre sus dos pilares: Piet Mondrian y Theo van Doesburg. Eran, literalmente, el agua y el aceite.

Piet Mondrian: El Místico de la Retícula

Mondrian no se consideraba un simple pintor, sino un filósofo visual. Para él, la naturaleza era un “velo” caprichoso y desordenado que ocultaba una verdad universal. Su misión era purificar la visión humana eliminando las curvas y los colores naturales (verdes o marrones). Al usar solo colores primarios y líneas rectas, Mondrian no estaba pintando cuadros; estaba retratando el equilibrio del universo.

Theo van Doesburg: El Estratega

Si Mondrian era el alma, Van Doesburg era el motor. Fundador de la revista y gran comunicador, se encargó de traducir este arte abstracto al lenguaje de la gente común. Explicaba que el artista no debía copiar la realidad, sino “procesarla plásticamente” hasta dejar solo el ritmo y el color puro.


La Casa Schröder: Cuando un cuadro de Mondrian cobra vida

En 1924, la teoría se hizo ladrillo (y luz). El diseñador Gerrit Rietveld construyó en Utrecht la obra cumbre del movimiento: la Casa Schröder.

Imagina caminar por el número 50 de la calle Prins Hendriklaan. No parece una vivienda; parece una escultura que flota. Al entrar, las reglas de la arquitectura tradicional desaparecen:

  • Espacio total: No hay pasillos oscuros ni paredes fijas. Gracias a paneles deslizantes, un salón de baile se convierte en un dormitorio privado con un solo “click”.
  • Conciencia activa: La casa te obliga a participar. Si quieres dormir o comer, debes “construir” tu espacio moviendo la arquitectura.
  • La esquina desaparecida: Rietveld diseñó ventanas que, al abrirse, eliminan visualmente la esquina del edificio. El interior y el exterior se fusionan; dejas de estar en una “caja” para ser parte del universo.

“La arquitectura aquí no es estática; es un organismo vivo que tú controlas”.

Exterior Casa Schröder

Exterior Casa Schröder

Interior casa Schröder

Interior casa Schröder

La Silla Roja y Azul: Incomodidad con propósito

No podemos hablar de Rietveld sin mencionar su icónica silla. No fue diseñada para la siesta, sino para que el cuerpo sintiera el espacio. Sus listones negros y planos de color parecen trozos de energía suspendidos, una extensión de las líneas de la propia casa.

Silla Azúl y Roja de Gerrit Rietveld

Silla Azúl y Roja de Gerrit Rietveld

El “Campo de Batalla” del diseño interior

Aunque el resultado visual de De Stijl parece sereno, su creación fue un campo de batalla intelectual. La búsqueda de lo “Universal” generó grandes fricciones:

  • Pintores vs. Arquitectos: Los pintores querían usar el color para “destruir” la estructura de la habitación y liberar el ojo. Los arquitectos, como J.J.P. Oud, sentían que esto era una falta de respeto a la función del edificio.
  • La excepción de Rietveld: Al ser ebanista y arquitecto, logró integrar el mobiliario como una extensión natural de la casa, sin necesidad de imponer una visión sobre la otra.

¿Sabías que…? 

  • La paleta prohibida: Mondrian odiaba tanto el color verde (por recordarle a la naturaleza) que solía sentarse de espaldas a las ventanas en los cafés para no ver los árboles.
  • El nombre: Aunque a menudo se usa el término Neoplasticismo, este se refiere más a la pintura. De Stijl es el nombre del colectivo y la publicación.
  • El cine y el baile: El Café Aubette en Estrasburgo, diseñado por Van Doesburg, permitía a la gente bailar dentro de lo que básicamente era una pintura gigante.

El cisma de la diagonal y el legado final

Irónicamente, la búsqueda de la armonía perfecta terminó por una línea. En 1924, Van Doesburg introdujo la diagonal para expresar el dinamismo moderno. Mondrian, viéndolo como una traición al reposo absoluto, abandonó el grupo. Tras la muerte de Van Doesburg en 1931, el movimiento se disolvió, pero su victoria histórica ya era un hecho.

Hoy, De Stijl vive en:

  • El diseño de páginas web basadas en rejillas y bloques de color.
  • La arquitectura moderna de acero y cristal.
  • La moda icónica, como el vestido Mondrian de Yves Saint Laurent.
Vestido Mondrian Yves Saint Laurent

Vestido Mondrian Yves Saint Laurent

Reflexión final

De Stijl nos enseñó que el diseño no es decoración, sino una herramienta para organizar nuestra mente. En un mundo que a veces parece desmoronarse, la sencillez, la luz y el orden geométrico siguen siendo nuestro refugio más sofisticado.

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